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sábado, 9 de marzo de 2013

Reproduciendo sabores: receta de ensalada del restaurante chino



Creo que desde que aprendí (o empecé, como queráis llamarlo) a cocinar tengo una manía: cuando como algo fuera de casa que me gusta, siempre estoy dándole vueltas a ver si soy capaz de descifras todos los ingredientes, las secuencias, las técnicas… Vamos, que quiero repetirlo yo en casa.

Hay mucha gente que no se corta un pelo y pregunta directamente. El que lleva, seguramente te lo dirán sin problemas, cómo se hace… eso ya es otra cosa. El truco del restaurante se basa precisamente en que tú no puedas replicarlo y vuelvas a ellos siempre. Y un ejemplo de lo que fue durante años, pero ya nunca más, es el de la ensalada china.


Ahora con internet es muy sencillo encontrar lo que buscas, pero hace años cuando yo intente replicar la ensalada del restaurante chino fue absolutamente incapaz. Tiene truco, y cuando yo les cuento a mis amigos (que no cocinan) donde está dicen: ¡imposible! Pues sí, porque el punto está en el aliño, evidentemente, que lleva… azúcar. Ahora me explico el punto blanquecino.

La primera vez que la hice hace unos años no recuerdo de donde saqué las proporciones, pero esta última vez son exactamente las que utiliza Isasaweis en su video, y con su método de homogenización, que me ha gustado mucho.

Ingredientes:

Lechuga iceberg
Zanahoria encurtida en tiras finas
Taquitos de Jamón cocido
Agar Agar

60 ml de vinagre de vino,
50 gramos de azúcar
1 cucharada de aceite de girasol
¼ de cucharadita de sal

Preparación

Primeramente, unas horas antes de servir (4 al menos) se pone el Agar a rehidratar en un bol con agua tibia.
Se lava y se corta la lechuga iceberg en juliana y se coloca en el recipiente final
Se escurren las tiras de zanahoria encurtida y se colocan sobre la lechuga
Se ponen los taquitos de jamón junto a la zanahoria.
Escurrir bien el agar y servirlo haciendo de topping en la ensalada.
Por otra parte, para el aliño mezclar todos los ingredientes  en un recipiente y batir durante dos minutos a la batidora con el accesorio estándar.


Notas:

El Agar tarda en rehidratarse y quedar como en la del restaurante. Recomiendo usar agua caliente, y cambiar el agua varias veces si queremos acelerar el proceso.

El Agar se pude comprar en casi cualquier supermercado. Concretamente yo lo compro en Carrefour y está situado donde los productos deshidratados (setas, algas y demás). Tened en cuenta que en Asturias no resulta fácil encontrar productos excesivamente exóticos, por lo que si yo puedo encontrarlo, seguro que vosotros también.

Las cantidades van al gusto, aunque el aliño tiene esa proporción y no hay vuelta de hoja. Si te gusta con más trozos de jamón o menos agar, simplemente cámbialo. Yo no pongo cantidades precisamente por eso.

Si hacéis el aliño con bastante antelación, recomendaría que se reservara en la nevera y se le diera un nuevo batido antes de servir, porque seguramente las fases se habrán separado.


Yo no entro en matices del glutamato monosodico ni otros excipientes que supuestamente echan en el restaurante chino. Simplemente siguiendo la receta tal cual la doy, queda perfecto. Exactamente igual que la que nos llevan en el tupper a casa.

Cerrando el aliño en un recipiente adecuado, esta ensalada es apta para llevar. No recomiendo aliñarla antes de tiempo, sino servir junto en el momento de comer. Seguro que muchos compañeros y amigos os preguntaran como se hace…

Receta: Arroz al estilo oriental


No es ningún secreto para la mayoría de la gente que me conoce que a mí me gustan los sabores diferentes: exóticos, especiados, fuertes… A ser posible picante, pero no siempre es posible. Esta receta lleva años entres mis habituales, y la verdad es que no tengo muy claro de dónde ha salido.

Analizando un poco los ingredientes y las posteriores incorporaciones a la versión, tengo la sensación de que surgió como una mezcla entre una comida de dieta (incluso veo en mi mente el libro) y la receta de los rollitos de primavera. Porque el relleno de esos bocaditos se parece mucho a estas verduras rehogadas, y el toque de salsa de soja es definitivo.


Por supuesto, admite variaciones porque también la utilizo como receta de reaprovechamiento. ¿Qué me sobran verduras de las que me dio Fulanita que se van a poner malas? Arroz al estilo oriental. ¿Qué tengo un trozo de coliflor que me sobró y no sé qué hacer con ella porque es muy poca? Arroz al estilo oriental.

Lo curioso es que no es el arroz el punto principal del plato, sino las verduras. De hecho, muchas veces sustituyo el arroz por cuscús, en función de las ganas que tenga de cocinar en ese momento.

Ingredientes  (Para 4 personas)

Un repollo grande
Un manojo de judías verdes, sobre 10 unidades (vainas, frejoles o como lo llaméis en vuestra zona)
Un puerro
Media cebolla (o una si es pequeña)
Un diente grande de ajo
Un trozo de jengibre del tamaño de un pulgar
Una zanahoria
Medio pimiento rojo y medio pimiento verde
4 cucharadas de aceite de oliva (virgen extra a ser posible)
Salsa de soja

Arroz (cocido o guisado) para acompañar, media taza por persona

Preparación

Lavar y cortar todas las verduras: el ajo y el jengibre por un lado en trozos muy pequeños y finitos; la cebolla un poco más grande, junto con el pimiento y la zanahoria; las judías verdes, en trozos de un centímetro o centímetro y medio; y por último, el repollo en juliana.

Poner a calentar una sartén con un poco de aceite en el fondo y echar el ajo y el jengibre. Antes de que se doren, incorporar la cebolla, y a continuación los pimientos y la zanahoria. Más tarde, agregar las judías verdes y por último el repollo.

Dejar rehogar las verduras hasta que estén casi al punto desado (más crujientes o más pasadas). En ese momento, hacer el arroz al gusto, cocido o guisado.

Cuando falten aproximadamente 5 minutos para las verduras, incorporar un buen chorro de salsa de soja y dejarlas terminar en la sartén.

Servir las verduras sobre una base de arroz y dejar el envase de salsa de soja sobre la mesa, para corregir al gusto de cada uno.


Notas:

Un repollo grande puede parecer mucho: mentira. Al final, es mucho bulto que se queda en nada. No tengáis miedo de echarlo todo, porque se reduce a una tercera parte al perder tanta agua.

La receta no incorpora sal en ningún punto a las verduras, y no me he equivocado. La salsa de soja es extremadamente salada, por lo que no ya tiene el aporte que necesite. En cuanto al punto de sal del arroz, si vais a echarle mucha soja, recomendaría bajarlo un poco para que no quede muy salado.

Si vais a hacer el arroz guisado (con un poco de ajo y cebolla) recomendaría bajar las cantidades de las verduras, ya que la cebolla endulza mucho el plato.

El plato se puede recalentar perfectamente, por lo que es válido para llevar en tupper al trabajo. Yo recomendaría llevarse también la salsa de soja para poder corregir al gusto sobre la marcha.

Esta receta es ligera, e incluso de dieta, ya que no tiene apenas grasa y la mayor parte del aporte pertenece a las verduras.


Aunque pueda parecer lo contrario, el repollo hecho de esta manera apenas desprende ese olor característico por el cual mucha gente no quiere hacerlo en su casa. De todos modos, recomiendo no dejar puertas abiertas por si el repollo está un poco fuerte (sobre todo si es muy verde)

Hecho en las cantidades marcadas, sale una cantidad muy generosa para 4 personas, pensado como plato unico. Se puede reducir a la mitad y convertirlo en un primer plato, seguido de una carne ligera.